11 de noviembre de 2010

Hoy: La crisis y una aguda revisión de la filosofía nietzscheana


Cuando me he propuesto escribir tenía intención de hacerlo sobre la profunda crisis económica y política que asola Occidente en la actualidad. A medida que he reconsiderado la idea, he decidido escribir sobre otra cosa distinta.

Reflexionemos

El modelo de nuestro mercado se muestra obsoleto y arrastra problemas de base que ahora nos empiezan a preocupar. Una explicación económica ofrecida por los medios del origen de la crisis es netamente financiera: los bancos han tomado decisiones empresariales basadas en modelos ideales del neoliberalismo, pensando que, por ejemplo, la gente podrá tener trabajo siempre y pagar su hipoteca o que, aún en el caso de que no puedan pagarla, el valor de la inversión inicial habrá subido como la espuma. Pero en un escenario de desconfianza bursátil y de desaceleración económica esto es muy difícil. Una deuda impagable se ha extendido por todos los fondos del mercado internacional, la gente se ha visto obligada a reducir sus consumos, los Estados salen al rescate de la economía, la producción no tiene salida y los puestos de trabajo desaparecen. El próspero mañana que anunciaban los anuncios de bebidas gaseosas está llegando y no se revela tan próspero ni tan optimista como decían los slogans. Estamos en ese momento de la noche en que se nos pasa por la cabeza que empieza a hacerse verdaderamente tarde y la resaca de mañana va a resultar tremenda. Lo hemos pasado genial en este garito pero todos sabíamos que no hay un futuro cuando has gastado en dos días recursos que han tardado millones de años en generarse. El alcohol en altas dosis puede ser bueno para desinhibirse pero para la salud es severamente dañino.

Reflexionemos más aún

Podemos también ofrecer otro punto de vista: el calentamiento global obedece en su mayor parte a causas naturales. A lo largo de la historia del planeta Tierra hemos vivido épocas de glaciación y de calentamiento. Puede que el uso de combustibles fósiles, radiactivos etc. no contribuya a la salud del medio ambiente pero el universo es demasiado grande y demasiado despiadado como para pensar que nuestras acciones van a cambiar su transcurso natural lo más mínimo. Nuestra vida es muy limitada, ¡disfrutemos mientras podamos!

Existen honrosas excepciones como la vida de Dante, por ejemplo. No es que Dante hoy esté vivo, entiéndase, pero es lo que se suele decir. Pero es verdad, me doy la razón, al fin, unos cuantos millones de años y la humanidad será polvo cósmico. Incluido Dante y lo que se suele decir de Dante.

Ya estamos casi llegando

- ¿Eres tú, Dios? Perdona, me dejé una bufanda en tu casa la otra noche.
Esto lo dice un tío repeinado y perfumado llamando a la puerta del cielo; conclusión: Dios era gay.

Si quieren una conclusión sobre la crisis les ofrezco esta misma: Dios era gay.

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