Sexto trabajo perteneciente a la saga de los álbumes cósmicos. Numerología está inspirado en las interpretaciones de los números del 1 al 9 como vibraciones energéticas, que representan arquetipos de personalidad, talentos y desafíos evolutivos. Nuevamente, conviene recordar que no respaldamos a título personal esta y otras teorías, pero no cabe duda de que funcionan como motivos jugosos. También conviene recordar que, cuando hay que explicar algo, quizá la cosa no funcione bien del todo, pero bueno, aquí van los nueve conceptos:
Concepto 1: La numerología entiende el número uno como el inicio, la creación, el liderazgo o la individualidad. Seguimos la máxima de "una nota, un acorde, una tonalidad (el iniciático do mayor)", si bien es cierto que la máxima no se aplica hasta sus últimas consecuencias.
Como timbres escogimos la campana (símbolo de la unidad), pads y texturas (el caldo primigenio), órgano
(religiosidad, el origen), metales y coro (liderazgo), violín
(protagonismo e individualidad).
Concepto 2: Los aspectos más llamativos de este número señalados por la numerología fueron: dualidad, diálogo y confrontación. Se escogieron dos timbres principales: arpa y sintetizador.
En el lado izquierdo: lo orgánico, lo femenino, modo menor, agudo, consonancia, emoción.
En el lado derecho: lo sintético, lo masculino, modo mayor, grave, disonancia, intelecto.
Al final de la pieza se presenta una estructura de canon a dos voces, el diálogo; anteriormente representamos la confrontación.
Concepto 3: Se dividió el tema en tres partes (clásico, contemporáneo, futurista), con un mismo motivo en cada parte. Y es que el número tres simboliza, para la numerología, el principio, el medio y el fin. Se trata de un tema optimista e incluso sociable, aunque no asociado a lo sagrado, tal y como se describe en algunos lugares.
Concepto 4: Para el número 4 hemos configurado una suerte de suite de
las cuatro estaciones, con ideas bien sencillas. Y es que había de ser
algo práctico y material.
Primavera (sentimiento, blues, viento
madera), verano (viento metal, percusión ligera, calor, ambiente festivo
y animado), otoño (cuerdas, decadencia, Halloween) e invierno
(sintetizadores fríos y estáticos).
Concepto 5: El número cinco lo representamos como un ascenso (de grave a agudo, repetición de escalas ascendentes desde una sección más "material" a otra más "divina", figurada por el órgano de iglesia; también en la armadura se produce una modulación hacia un tono más elevado).
Además del ascenso, se hace referencia a la secuencia de Fibonacci, a sus cinco primeros números, más en concreto: 1, 1, 2, 3, 5. Estos números se corresponden con los cambios de acorde de tres secciones, las tres partes significan que el cinco es el equilibrio, el centro y la armonía entre los nueve números.
Concepto 6: La numerología relaciona el número seis con el amor, la abundancia y la armonía. Describe la unión de dos triángulos: el masculino y el femenino. Así que hemos compuesto una balada dividiendo la pieza en seis instrumentos principales. Femeninos, a la izquierda: flauta, oboe y dolceola (aire, ligereza y expresividad); y masculinos, a la derecha: contrabajo, batería y trompeta (soporte, ritmo y proyección).
Un planteamiento similar al del número dos y que lo último que pretendemos es que se lea de manera sexista. Aunque tradicionalmente algunos instrumentos se hayan asociado a algunos intérpretes, estas divisiones son harto difusas, y cada vez más.
Concepto 7: El número siete es ampliamente conocido en la numerología
como un símbolo de espíritu, conocimiento e introspección. Procedía,
pues, grabar un tema de tonos sostenidos, ritmo lento y sin cambios
bruscos. La idea general del track es como una suerte de meditación
exótica, como budista o mahometana.
El siete une lo terrenal (el
cuatro) con lo divino (el tres). De esta forma, dispusimos dos secciones
correspondientes a los dos números, distinguidas por sus subdivisiones
(binarias y ternarias, en lo respectivo). La parte del cuatro es más
percusiva y con más cuerdas, con un motivo principal de siete notas,
mientras que la parte del tres es más etérea, con pads y campanas.
Concepto 8: La numerología relaciona el número ocho con el infinito.
Para representar esta idea, estructuramos la canción de manera fade in -
fade out. El ocho se divide en cuatro, esto es, cuatro acordes en un segmento de la canción y cuatro en la otra.
Se eligió una
instrumentación "lujosa" para referirse a la abundancia que se asocia al
número, con pulsos regulares, percusiones, metales y coros masculinos.
Respecto
a los solistas, entran en escena el violonchelo (oscuro, profundo,
solemne, en relación con el poder), y el corno francés (redondo, noble y
épico, en relación con el equilibrio y la justicia).
Concepto 9: Determinada numerología entiende el número 9 como un "alma
vieja" y destaca su carácter humanitario, su espiritualidad... entre
demás cosas.
Nos pareció entonces que un tema de corte soul, oldie,
con un groove orgánico y "humano", encajaba a la perfección con estos
valores y, para reflejarlos, empleamos una progresión muy común de tres
acordes. El número nueve se divide en tres, que es un número divino,
acorde con la "religiosidad" del género.


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